martes, 4 de enero de 2011

REFLEXIÓN: ¿Qué estrategias pueden adoptar los movimientos sociales en un contexto de crisis global?

Por Esther Vivas el 30/12/10 12:16 en Canal Solidario

¿Cuál es la fórmula para vincular las luchas de los movimientos sociales a las aspiraciones de una “mayoría silenciosa” atrapada en el pensamiento único, el consumismo y los efectos de una crisis devastadora? No hay recetas mágicas.

Pero según Esther Vivas, reconocida activista social y miembro del Centre d’Estudis sobre Moviments Socials (CEMS) de la Universitat Pompeu Fabra, cualquier propuesta transformadora ha de pasar por la “autoorganización de las clases populares desde una perspectiva anticapitalista, y un ecologismo radical”.

La movilización de las clases populares es uno de los principales retos del presente. “La historia no está escrita y el sistema capitalista se encuentra más deslegitimado que nunca”, afirma Esther Vivas. Por eso, en un contexto de crisis global, la autora de “Supermercados, no gracias” o “Resistencias globales. De Seattle a la crisis de Wall Street” apuesta por avanzar coordinando las resistencias y evitando los sectarismos.

En plena crisis global, parece que la izquierda cuenta, en general, con poco discurso y escasa capacidad de movilización. ¿Cuál piensas que debe ser el mensaje?
Vivimos inmersos en una crisis económica, financiera, social y ambiental de la que sólo podemos salir desde una perspectiva anticapitalista de ruptura y una propuesta ecologista radical. Sólo así podremos evitar el cambio climático y garantizar la supervivencia de la especie en el planeta. Y todo ello a partir de la autoorganización de las clases populares desde la base, algo que es hoy más necesario que nunca.

¿Y cómo dar un impulso, que es hoy imprescindible, a los movimientos sociales con el fin de fortalecerlos?
Opino que es decisivo coordinar las luchas de todos los sectores afectados por la crisis: mujeres, grupos ecologistas, sindicalistas, estudiantes, corrientes marxistas, libertarias, etcétera; sin sectarismos y actuando en el ámbito local pero con una perspectiva global. En este sentido, es fundamental trascender los núcleos militantes, donde estamos los ya convencidos. También hemos de radicalizar las propuestas. Tenemos que hablar de la nacionalización de la banca, de una reforma fiscal progresiva o de prohibir los despidos en empresas con beneficios, por poner algunos ejemplos.

¿Qué retos ha de afrontar de manera inmediata la izquierda alternativa en sociedades estragadas por la crisis?
En síntesis, te diría que lo primero es cambiar la correlación de fuerzas entre capital y trabajo. En los centros de trabajo las luchas son en muchos casos defensivas, por el miedo que produce la crisis, pero también por el papel de los sindicatos mayoritarios, que siguen una estrategia de concertación y diálogo más que de lucha en la calle. En términos generales, la respuesta a la crisis está siendo todavía muy débil, justo en el momento de mayor descrédito del sistema. Al contrario, lo que se percibe es una fragmentación y desarticulación de los movimientos sociales. De todas formas, en los últimos meses vemos un repunte de la movilización en algunos países, a medida que los recortes sociales se intensifican, como en Francia, Grecia, la huelga general en Portugal o las protestas estudiantiles en Gran Bretaña. Hay que ver si son indicativas de un cambio de etapa y del inicio de un periodo de mayor movilización aunque sea todavía frágil.

Tal vez lo más importante, a la vez que complicado, sea conectar con las clases populares.
Estoy de acuerdo. En ocasiones hemos de hacer un esfuerzo para transmitir con claridad a la gente propuestas más o menos abstractas. Pienso, por poner dos casos, en la tasa Tobin o en la abolición de la deuda externa. Pero no sólo se trata de conseguir que el mensaje sea comprensible sino de promover la movilización. Y aquí sí que no hay recetas mágicas. Decía Daniel Bensaïd que nadie sabe cómo cambiar el sistema. Y tiene razón. Sin embargo, tenemos algunas ideas y pistas hacia donde ir. La historia no está escrita y los caminos de transformación permanecen abiertos.

A medida que se acentúe esta crisis global, ¿cómo crees que van a reaccionar las clases populares?
Una de las posibilidades es que se rebelen los sectores sociales castigados por la crisis. Pero también puede ocurrir que se generalicen los planteamientos xenófobos, inducidos sobre todo por el miedo y el egoísmo. Por eso uno de los principales problemas de los próximos tiempos es la capacidad de la extrema derecha para marcar la agenda política. En Cataluña se ha visto muy claramente con la plataforma de Anglada, cuyo discurso ha obligado a adaptarse a todas las fuerzas políticas. La izquierda, por el contrario, ha de sostener frente a esta amenaza las banderas de la solidaridad, el antiracismo y el internacionalismo.

Estos riesgos no dicen mucho a favor de las “democracias” liberales ni del sistema político en general.
Y no sólo se trata de la presencia cada vez mayor de la extrema derecha en Europa ni del crecimiento de las tendencias xenófobas. Se está produciendo asimismo una criminalización cada vez mayor de los movimientos sociales. Tras la represión contra las protestas durante la huelga general del 29 de septiembre en Barcelona y el desalojo de la antigua sede del Banco Español del Crédito que permanecía ocupada, la teniente de alcalde de Barcelona y responsable de seguridad, Assumpta Escarp, alentó el cierre de webs alternativas como Kaos en la Red, entre otras. Si a esto sumamos la Ley de Partidos o el cierre de Egunkaria, obtenemos un panorama desolador.

¿Y qué queda de todo aquello de “refundar” el capitalismo?
“Refundar” o “moralizar” el capitalismo es una gran patraña inventada por políticos como Gordon Brown o Sarkozy para ocultar su verdadero objetivo: transferir el coste de la crisis a las clases populares. Todas las reformas que se plantean adoptan un punto de vista regresivo. Al fin y al cabo, no son sino la materialización de la connivencia entre los gobiernos y el capital privado. Fíjate sino, en los rescates de Grecia e Irlanda. Constituyen una réplica de los ajustes estructurales que sufrieron en la década de los 90 los países de África y América Latina.

Por último, desde tu participación militante en las luchas antiglobalización y los foros sociales, ¿Qué aprendizajes pueden extraerse para las luchas del presente?
Más que victorias concretas, que hubo muy pocas, las conquistas fueron sobre todo de carácter simbólico. El movimiento antiglobalización contribuyó a desenmascarar las instituciones y principios rectores de la globalización neoliberal. El ascenso de las luchas antiglobalización fue el comienzo de un nuevo periodo que ponía fin al triunfalismo neoliberal de comienzos de los 90, mostraba las contradicciones del proceso de globalización y dejaba claro que la historia no había terminado, contrariamente a lo que proclamaban los defensores del sistema. La crisis actual da la razón a las críticas que hacían los jóvenes altermundialistas de Seattle en 1999. Ya entonces se denunciaba algo que hoy es evidente: que el sistema capitalista resulta incompatible con la satisfacción de las necesidades básicas de la humanidad. Sino, que expliquen por qué una de cada seis personas en el mundo pasan hambre, cuando existen hoy más alimentos que nunca.

Entrevista realizada por Enric Llopis a Esther Vivas para Rebelión, 21/12/2010.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

REPRESIÓN a estudiantes en Córdoba


Una marcha de estudiantes resulto fuertemente reprimida por las fuerzas de seguridad en la Provincia de Córdoba esta tarde. Quienes fueron reprimidos piden no considerar la educación como un servicio y que no se permita la enseñanza de religión en las escuelas.

CePaDeHu adhiere al pedido de la Asamblea Interestudiantil por una EDUCACIÓN PÚBLICA, LAICA, GRATUITA y EMANCIPADORA.

Compartimos el Comunicado de Prensa de la Asamblea Interinstitucional

Desde hace ya unas semanas diferentes instituciones de la provincia de Córdoba, sobretodo de la capital, sostienen un plan de lucha con tomas de escuelas, asambleas, charlas informativas, debates de la ley, talleres artísticos, intervenciones en las calles.

La situación actual de la educación pública de Córdoba es realmente preocupante y el proyecto de Reforma de la Ley 8113 de Educación Provincial tiene mucho para ser discutido.

Por esto sostenemos que es fundamental profundizar en la temática, informarnos e informar a toda la población sobre lo que está pasando que definirá el rol de la escuela desde el año 2011.

Solicitamos que se garantice la educación pública, laica y gratuita. Y en su defensa exigimos:

- La anulación del proyecto de Reforma de la Ley 8113 de Educación Provincial.

Porque el proyecto de ley:

• Concibe a la educación como un servicio y no como un derecho que debe garantizar el Estado. Desde el artículo nº 1 se habla de “servicios educativos”.

• Se pierde el carácter laico de la educación pública al permitirse la enseñanza religiosa en las escuelas. La Iglesia Católica, principal impulsora y beneficiaria de esta medida, logra además que sus institutos conserven el privilegio de ser subsidiadas por el Estado. En el artículo nº 3 se hace referencia a la educación pública estatal “exenta de dogmatismo. En el artículo nº 11 “se permite el ingreso de la educación religiosa de manera opcional”.

• Se disminuyen las horas de enseñanza artística y de ciencias sociales. En el artículo nº 74 la educación artística se presenta como una modalidad y no una disciplina. Desvalorizando así las materias humanísticas, la construcción de un pensamiento crítico y de una visión sensible sobre el mundo.

• Se legaliza la injerencia de las empresas privadas en el diseño curricular, se subordinan los fines de la educación a sus necesidades empresariales y se las habilita para emplear mano de obra barata y precarizada mediante pasantías que “voluntariamente” realizarán los alumnos. No se garantiza la regulación necesaria por parte del Gobierno de los fines de las “colaboraciones” de las Empresas

• Posee una concepción arancelaria de la Educación Pública. Fomenta la creación de Organismos de Apoyo para que la Escuela pueda cumplir con sus actividades programadas. Legitima a las cooperadoras escolares como centros de recaudación y financiamiento de las escuelas en reemplazo de las obligaciones del Estado.

• La creación de los Centro de Estudiantes se encuentra contemplado sólo en un artículo de manera vacía.

Consideramos fundamental la construcción de una nueva Ley de Educación Provincial a partir de un proceso participativo y democrático, con un debate real y abierto a la participación de toda la comunidad. La pseudoconsulta para opinar sobre este proyecto fue una verdadera falta de respeto y un atropello al legítimo derecho de los docentes, de los estudiantes y de la sociedad en general a decidir sobre la cuestión educativa. Si bien se realizaron audiencias públicas, solo 4 en toda la provincia, estas fueron solo de carácter expositivo y solo diez minutos por persona o ente colectivo evitando así un debate real.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Carta de Oscar García. Hacia un voluntariado popular


Esta carta fue escrita por el Profesor Oscar García de la Universidad Nacional de San Martín.

En este 5 de diciembre quisiera saludar a todos los Voluntarios y Voluntarias en su día.

En un saludo para esta fecha, decir todos no es simple formalidad inclusiva, sino que cobra una relevancia especial.
Especial, porque el Voluntariado se puede hacer de mil formas y sin dudas de entre ellas hay algunas que elegimos y otras que criticamos e intentamos superar y dejar de lado. Pero teniendo presente que cuando decimos este todos, debemos reconocer dos cosas: la primera es que al Voluntariado las personas lo hacen como pueden, como les sale, como les gusta, como les han enseñado, como lo han imaginado, como lo han visto en otros, como se les permite, como lo pueden hacer, como lo hacen…

Es decir, al Voluntariado – como al amor - se lo hace; no se lo declama, no se lo exhibe, no se lo pavonea, no se lo simula, no se lo imposta, no se lo falsea...

Lo segundo es que ese todos también nos recuerda que el Voluntariado se hace necesariamente “ de a muchos”, impacta profundo cuando es “de a siempre”, mejora no cuando es “de a pruebas”, sino “de a praxis”, sorprende cuando es “de a contramano”, brilla cuando es “de a ingenio”, es más solidario cuando es “de a conciencia” y trasciende en el tiempo cuando es “de a pasión”.

Como se sabe, si bien he respetado siempre la diversidad como la marca germinal del Voluntariado, personalmente he preferido elegir formas de su práctica a las que he llamado de Voluntariado Transformador, definiéndolo como aquel con capacidad de producir cambios reclamados, pertinentes, participados y profundos en la comunidad, desde lo que decíamos: una praxis consciente, coherente y conviviente ; tres “c” del Voluntariado que Transforma, en oposición a un Voluntariado posmoderno, caracterizado por ser “light”, tibio, cosmético, oportunista, cumplidor y “modelo” y, por todo ello, olvidable por insolidario, indiferente o marketinero.

Sin embargo, el Voluntariado es continuo avance y desafío y, para los tiempos que vienen, es necesario avanzar todavía un paso más y – sin abandonar lo Transformador –pensar en la necesidad de construir y alimentar una nueva categoría que me gustaría llamar Voluntariado Popular.

Popular es lo masivo, lo común, lo que, proviene, habla y desemboca en el pueblo; lo popular es también lo democrático, pues demos no es “gente”, ni “vecino”, ni “contribuyente”, ni siquiera Voluntario. Demos es pueblo y por ello, lo popular es aquello que nace y se destina recursivamente a sus necesidades y deseos, y un Voluntariado que se quiera llamar popular debe ser eso; accesible a todos, soñable por todos, posible de llegar a todos y todas.

Caracterizar al Voluntariado con los adjetivos de latinoamericano, transformador o popular no es ceñirlo a regionalismos o anclarlo en dogmatismos y particularidades sino encuadrarlo para que no gire en el vacío.

No se puede hablar de Voluntariado en abstracto; y el Voluntariado girando en el vacío es un trompo danzarín y alegre pero irrelevante.
Para pensar un Voluntariado relevante debemos hacerlo desde una triple mirada: desde lo político - con un proyecto -, desde lo social – con un paradigma – y desde lo vital - con una mística-.

Político, social, vital; proyecto, paradigma y mística son seis piezas que pueden hacer del Voluntariado un relato.
Que como todo relato, para existir, debe ser construido, vivido y comunicado.
Construir, vivir y comunicar Voluntariado en esta Latinoamérica de hoy es una oportunidad histórica única para adquirir dimensión de profunda hermandad: la integración así lo sueña, la tecnología así lo permite, la fragilidad ante los imperios así lo reclama.

No somos Voluntarios porque hayamos nacido tocados por una varita mágica, ni porque seamos especiales, ni porque estemos aburridos, ni porque vivamos trasnochados (aunque confieso que algunas veces lo estoy…).
Somos Voluntarios sencillamente porque podríamos no serlo sin penas ni sanciones, y sin embargo lo somos porque sabemos que la vigencia de los derechos, la libertad, la justicia y el ejercicio de la Solidaridad no son plenos aún ya que esa plenitud es una tarea de construcción eterna que ni locos nos queremos perder o mirar desde una butaca en la platea.


Las tareas de construcción de la justicia y de despliegue de la Solidaridad son eternas y por eso mismo queremos estar allí, en primera fila, desde nuestra pequeñez y finitud, sí, pero bien deseantes, dialogantes, ideológicos…: ¡Voluntarios!
Aceptemos por un minuto esta consigna: es casi 2011 pero aún estamos en la prehistoria de la Solidaridad y todos nosotros (tan modernos que parecemos…) no somos más que cavernícolas del Voluntariado intentando descubrir el fuego.

En esta consigna - que no pretende ser una crítica para disminuir nuestra autoestima sino una provocación para no sobrevalorarnos – hay un planteo de esperanza y de resistencia bien actual: si en un futuro lejano la Solidaridad será cien veces más valorada y el Voluntariado mil veces más practicado y reconocido, no será por arte de magia sino por la triple construcción que hagamos desde hoy en, como se dijo, lo político, lo social y lo vivencial.

Por eso, les propongo que a los que hoy nos llaman ilusos, ingenuos, voluntaristas o simplemente tontos, les digan que esperen un rato (unos 3 mil o 4 mil años) para que vean que al usar nuestro tiempo y nuestras ganas en ser Voluntarios, no estábamos tan equivocados.
Fuera de especulaciones y más acá en el tiempo, el Voluntariado mundial – que no es movimiento social pero tampoco entelequia o invento mediático – tiene hoy su Día para celebrar y creo que nada mejor que pararse desde Latinoamérica para reinterpretar esa celebración internacional en clave de Voluntariado Popular.

Popular, insisto, no por lo que hace ni por cómo lo hace, sino por de donde proviene y a lo que aspira. Si buscamos al pueblo para que venga a hacer su Voluntariado - no el de los Gobiernos, no el de la ONU, no el de los consultores, no el de los marketineros, no el de los académicos - estaremos buscando bien, pues ahí están las raíces.

No en los libros, ni en estas palabras. Por eso las termino.

Un saludo fraterno,

Oscar García
Villa Ballester, diciembre de 2010