jueves, 28 de mayo de 2009

NOTICIAS: El estado del mundo para Amnistía Internacional


Como todos los años, Amnistía Internacional presenta el Informe Anual, desde allí, la organización defensora de los derechos humanos, hace un análisis e informa sobre la situación de los derechos humanos, en cada uno de los países.
Este año, en el marco de la crisis económica mundial, afirma que la actual recesión es una crisis de derechos humanos.

En el informe, la organización con sede en Londres va más allá de la definición clásica de los derechos humanos como derechos políticos y civiles, y denuncia que "los ricos han causado la mayor parte de la destrucción pero son los desfavorecidos los que sufren las principales consecuencias"

Amnistía Internacional centra su análisis sobre los derechos humanos en los 53 millones de nuevos pobres y los entre 18 y 51 millones que perderán su empleo este año, y no ahorra críticas a los programas de ajuste del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

"Es patente que los gobiernos no sólo han renunciado a la regulación económica y financiera en favor de las fuerzas del mercado, sino que además han fracasado estrepitosamente a la hora de proteger los derechos humanos, la vida y el sustento de las personas. Miles de millones de personas sufren inseguridad, injusticia y humillación. Estamos ante una crisis de derechos humanos", dijo la secretaria general de la organización, Irene Khan.

América Latina

En la región, Amnistía Internacional señala:

* El desplazamiento y la discriminación de comunidades indígenas en aras de la rentabilidad empresarial en Argentina, México, Chile, Brasil, Colombia y Nicaragua.

* La persecución de grupos marginales con la participación de policías y ex policías en los homicidios de presuntos delincuentes en Brasil y Guatemala.

* La violación de derechos humanos de mujeres, indígenas, minorías sexuales y poblaciones carcelarias.

* El asesinato en Colombia de jóvenes de comunidades excluidas por miembros de las fuerzas armadas "para cobrar la prima concedida por el gobierno por cada guerrillero muerto".

Director de América Latina durante 20 años, hoy asesor de la secretaria general de Amnistía, Javier Zuñiga incluye la desigualdad, la violencia doméstica o la discriminación de minorías como parte del déficit que la región tiene en temas de derechos humanos.

"Son hechos muy concretos que hacen a la vida de la gente. América Latina es la región más desigual del planeta: no se puede excluir esto de un balance de la situación de los derechos humanos", comentó Zúñiga.



Información sobre Argentina

En marzo, un decreto oficial por el que se elevaba el impuesto que gravaba la exportación de cereales provocó en todo el país huelgas y cortes de carreteras. En julio, el gobierno lo anuló después de que el Senado rechazara un proyecto de ley para ratificarlo.

Desalojo forzoso de pueblos indígenas
Se recibieron informes sobre desalojos forzosos de pueblos indígenas en los que agentes de policía y guardias de seguridad privados habían hecho uso excesivo de la fuerza. Los desalojos continuaron a pesar de la ley de emergencia aprobada en 2006 sobre el derecho a la tierra de los pueblos indígenas, en la que se pedía la suspensión de las órdenes de desalojo hasta que se llevara a cabo una revisión y un registro de la tenencia de las tierras ocupadas por dichas comunidades.

Libertad de asociación
En noviembre, la Corte Suprema declaró inconstitucional un artículo de la Ley de Asociaciones Sindicales en el que se negaba a las personas que no formaran parte de un sindicato reconocido como tal por el gobierno el derecho a representar a los trabajadores. En la decisión se subrayaba la necesidad de adecuar la ley a las normas internacionales de derechos humanos.

Pena de muerte
En agosto, el Senado derogó el Código de Justicia Militar de 1951, lo que comportó la abolición de la pena de muerte para todos los delitos y el establecimiento de un nuevo sistema para el enjuiciamiento de los miembros de las fuerzas armadas ante tribunales ordinarios. En septiembre, Argentina ratificó el Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de muerte, y el Protocolo a la Convención Americana sobre Derechos Humanos relativo a la Abolición de la Pena de Muerte.

Impunidad: - justicia por violaciones cometidas en el pasado
Tras visitar Argentina en julio, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias señaló que se habían dictado más de 20 sentencias contra autores de violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado y que seguían abiertos un millar de procedimientos penales. Sin embargo, varios presuntos responsables murieron sin testificar en causas clave, y se recibieron informes sobre amenazas a testigos y defensores de los derechos humanos.

·En abril –en la que habría de ser la primera sentencia en su género– se condenó a Osvaldo Rivas y a María Cristina Gómez a sendas penas de 8 y 7 años de cárcel por la «apropiación» de María Eugenia Sampallo, hija de una pareja que había sido víctima de desaparición forzada en 1977. El ex capitán del ejército que robó a la niña y la entregó a la pareja fue condenado en abril a 10 años de prisión.

·En abril, un tribunal acusó a siete oficiales de las fuerzas armadas de «apropiación ilegal» de bebés en el Hospital Militar de Campo de Mayo mientras sus madres permanecían detenidas. En julio se formularon cargos contra Jorge Rafael Videla, ex jefe de la junta militar, por un motivo análogo.

·En abril, hombres sin identificar secuestraron en Buenos Aires a Juan Evaristo Puthod, superviviente de varios centros de detención clandestinos, testigo judicial y defensor de los derechos humanos. Lo liberaron al cabo de 28 horas, después de interrogarlo sobre sus actividades en materia de derechos humanos.

·En julio, cinco ex oficiales de las fuerzas armadas, entre ellos el ex general Luciano Benjamín Menéndez, fueron condenados a cadena perpetua por el secuestro, la tortura y el asesinato de cuatro activistas políticos en 1977. A otros tres se les impusieron penas de cárcel más cortas. El referido Luciano Menéndez y el ex gobernador provincial Domingo Antonio Bussi fueron condenados en agosto a cadena perpetua por haber sido «coautores mediatos» de la desaparición forzada del senador de Tucumán Guillermo Vargas Aignasse en 1976.

·En julio, un tribunal condenó a dos ex agentes de policía a cadena perpetua por su implicación en la «Masacre de Fátima», ocurrida en agosto de 1976 y en la que 30 hombres y mujeres fueron secuestrados y retenidos en Buenos Aires antes de ser ejecutados extrajudicialmente.

·Continuaron las investigaciones sobre los casos de cinco ex oficiales de la Armada acusados de haber participado en la «Masacre de Trelew», acaecida en 1972 y en la que 16 presos fueron abatidos a tiros al tratar de huir de la penitenciaría federal de Trelew.

·Tras ser extraditado a Argentina en marzo desde España, el ex oficial de la Armada Ricardo Antonio Cavallo fue acusado en julio de la desaparición forzada del escritor Rodolfo Walsh, ocurrida en 1977.

·Jorge Julio López, demandante y testigo principal en la causa seguida contra Miguel Etchecolatz –ex director de investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires–, siguió en paradero desconocido. No se lo había visto desde septiembre de 2006.

·En diciembre, investigadores forenses anunciaron el descubrimiento de miles de fragmentos óseos y de un paredón de fusilamiento con 200 impactos de bala en el cuartel del destacamento de policía de Arana, cerca de Buenos Aires. Era la primera vez que se encontraba una fosa común de grandes dimensiones en un antiguo centro de detención clandestino. Se ha iniciado el proceso de identificación de los restos.

Policía y fuerzas de seguridad
Se acusó a la policía de hacer uso excesivo de la fuerza en manifestaciones y conflictos sobre tierras. Se juzgó a varios agentes por homicidio ilegítimo.

·En junio y julio se condenó a varios agentes de policía por su implicación en el homicidio injustificado de Jonathan Oros, cometido en Mendoza en enero de 2007, y en el del manifestante Carlos Fuentealba, cometido en Neuquén, provincia de Neuquén, en abril de 2007.

Condiciones de reclusión
Se recibieron informes sobre las pésimas condiciones y el hacinamiento de las cárceles y los centros de detención, así como sobre las torturas y los malos tratos infligidos en estos establecimientos. En julio, un juez ordenó la «inmediata clausura» de dos pabellones del Centro de Recepción La Plata, que albergaba al parecer a más de 50 personas condenadas por delitos cometidos cuando eran menores de edad, y calificó las condiciones de «inhumanas».

martes, 12 de mayo de 2009

CONFERENCIA: Por Gastón Duffau




La familia de Gastón Duffau -cuyo homicidio quedó impune tras el fallo judicial que absolvió a 5 policías bonaerenses acusados por el delito de tortura seguidas de muerte- brindará una conferencia de prensa junto al Dr. Roberto Cipriano García, experto del Comité Contra la Tortura de la Comisión Provincial de la Memoria, el
próximo miércoles 13 de mayo a las 12hs en Rincón 74, sede de la Federación Judicial Argentina en la Ciudad de Buenos Aires.


Beatriz Silvane, ex esposa de la víctima, su abogado Dr. Hugo López Carribero y Mariano Duffau, hermano de Gastón, insistirán con su reclamo de justicia y apelarán en los próximos días el fallo a la Cámara de Casación Penal. En la conferencia de prensa realizarán un adelanto de los argumentos y los pasos a seguir. Por su parte, el Comité Contra la Tortura revelará -con datos del propio poder judicial- que las torturas son una práctica corriente y que el sistema de Justicia habitualmente las minimiza, en abierta negación a los tratados internacionales y la legislación nacional.

Por la contundencia de las pruebas que demostró que Duffau recibió golpes y asfixia durante su detención policial, el fiscal de juicio y la querella solicitó una condena de "reclusión perpetua". Sin embargo, el Tribunal Oral en lo Criminal 5 de La Matanza absolvió a los policías por considerar que las lesiones sufridas fueron anteriores al momento de la detención. Y con ello descartaron de plano todos los argumentos de la acusación, sin que quede claro quién mató a Duffau.

Varios testigos imparciales indicaron haberlo visto ileso antes de ser detenido en el Mc Donalds y que los policías imputados lo arrojaron contra un móvil policial, lo trasladaron hasta la comisaría y por último al hospital, al que llegó sin vida. La primera autopsia fue realizada irregularmente por la propia policía bonaerense, por lo que la familia Duffau inició hace un año otra causa judicial. La segunda autopsia
demostró que la víctima recibió 91 golpes y murió por asfixia mecánica cuando lo sujetaban.

El fallo del TOC 5 de La Matanza se dio en un marco de amedrentamiento inusitado, durante días se expusieron carteles denigrantes contra los familiares de la víctima, al tiempo que se los escupió e insultó cada vez que ingresaron a la sala de audiencias. Incluso el día de la sentencia, el tribunal dispuso que además de la custodia del Servicio Penitenciario Bonaerese también esté presente personal de la propia policía involucrada en el crimen, y con sus armas reglamentarias según
denunciaron varios medios de prensa.

En la conferencia de prensa estarán presentes para brindar su apoyo familiares de diferentes casos de violencia institucional (Raquel Witis, Gustavo Melmann, Rosa Bru, Dolores Demonty, Luis Bordón, Silvia Irigaray, entre otros), organismos de Derechos Humanos y diferentes personalidades de la cultura.

miércoles, 29 de abril de 2009

REFLEXIÓN - JUVENTUD Y SOCIEDAD: TENSIONES Y PARADOJAS

Desde el Boletín Especial producido por el Portal de Juventud de América Latina

Principales Variables Demográficas: Cuantos Son, Donde Están, Como Están, …


Actualmente, existen en América Latina y el Caribe alrededor de 200 millones de jóvenes (entre 10 y 29 años), distribuidos equitativamente entre varones y mujeres. Mientras en algunos países (Argentina, Cuba y Uruguay, por ejemplo) la mayor parte de los mismos habitan en áreas urbanas, en otros están más equitativamente distribuidos, existiendo varios países (Honduras y Paraguay, por ejemplo) donde todavía alrededor de la mitad de las y los jóvenes habitan en el medio rural.

Dependiendo de los respectivos procesos de transición demográfica (temprana, media, tardía) las y los jóvenes representan entre un cuarto y un tercio de la población total, constituyendo –en la actualidad- la mayor generación joven de toda la historia demográfica latinoamericana y caribeña (algo que no se repetirá por mucho tiempo, pues a partir de las próximas dos décadas –según cada país- esta proporción comenzará a descender) pues ya no nacen los contingentes enormes de niños característicos de la primera mitad del siglo XX y todavía no se cuenta con contingentes significativos de población adulta mayor, del estilo de las que tendremos hacia mediados de este siglo.

La pobreza afecta agudamente a niños, adolescentes y jóvenes, al punto que en varios países se constata una relación exactamente inversa entre edad y nivel de pobreza: a menor edad más pobreza y viceversa. Uruguay es uno de los casos más extremos: allí se constata que la pobreza afecta al 56,5 % de los menores de 6 años, al 50,2 % de los niños de 6 a 12 años, al 42,7 % de los adolescentes de 13 a 17 años, al 27,8 % de jóvenes y adultos de entre 18 y 64 años (lamentablemente no se cuenta con una discriminación mayor en este grupo) y solo al 9,7 % de los mayores de 65 años (datos de 2003). En un plano más general, la pobreza afecta –en promedio- al 40 % de las y los jóvenes, y ello ocurre en la mayor parte de los países de la región, siempre con porcentajes superiores al promedio nacional.

Contra todo lo que suele suponerse, seis de cada diez jóvenes viven con su familia nuclear, mientras que un tercio lo hace en familias extendidas, en tanto el 10 % restante se ubica en el marco de otros arreglos familiares (familias compuestas, hogares unipersonales y/o sin núcleo conyugal). En este marco, se está afirmando un doble proceso de gran relevancia: las y los jóvenes inician cada vez más tempranamente su experiencia sexual, pero a la vez postergan cada vez más la iniciación nupcial, por lo que crece constantemente el número de solteros y solteras al término de ciclo juvenil. Ello lleva a que –en el caso de las y los jóvenes de clase media y alta- también vaya en crecimiento la postergación de la tenencia de hijos, aunque ocurre exactamente lo contrario en el caso de las y los jóvenes de clase baja, donde las tasas de fecundidad adolescente, van en aumento. En definitiva, este es un campo donde se están produciendo cambios relevantes y de gran impacto social.

Exclusión Social: Educación, Empleo, Salud y Recreación

Pero más allá de la diversidad de situaciones existentes desde el punto de vista demográfico, las y los jóvenes latinoamericanos enfrentan –como conjunto- serias dificultades en términos de inserción social y acceso a servicios, lo cual contrasta en buena medida con las crecientes convocatorias a la participación que distintos sectores les formulan constantemente.

En lo que atañe a la educación, por ejemplo, es evidente que la universalidad de la matrícula en la educación básica contrasta notoriamente con la todavía escasa cobertura de la enseñanza media (secundaria y técnica), esfera en la cual, solo Chile ha logrado universalizar el acceso (aunque con carencias importantes en términos de calidad). En la misma línea, a pesar de la masificación universitaria verificada en casi todos los países de la región, siguen siendo bajos los niveles efectivos de ingreso y –sobre todo- de egreso de las instituciones de educación superior. De nuevo Chile, con casi 4 de cada 10 jóvenes efectivamente incorporados a la educación superior, es una evidente excepción a la regla. En todos los casos, de todos modos, se enfrentan notorias carencias de calidad educativa.

En términos de inserción laboral juvenil, las carencias y las dificultades no son menores. Con leves oscilaciones, prácticamente la mitad de los desempleados y subempleados en América Latina tienen menos de 25 años, y esto afecta más a las mujeres que a los varones, especialmente a las y los que habitan en el medio rural y pertenecen –por ejemplo- a grupos étnicos o afrodescendientes. Se trata –sin duda- de una estratificación muy marcada, que muestra que las tasas de desempleo juvenil, en el caso de mujeres rurales indígenas que pertenecen a familias pobres, por ejemplo, ostentan diferencias de cinco a uno en comparación con varones blancos, de clase alta, urbanos. Si las comparaciones polares se hacen entre jóvenes excluidos y adultos integrados, las diferencias son de diez a uno.

Por su parte, en relación al acceso a servicios de salud, las carencias también son muy evidentes. Solo las y los jóvenes de clase media y alta tienen acceso a servicios de calidad, pero aún en estos casos, como los servicios de salud están organizados en torno a “enfermedades”, la cobertura de las nuevas generaciones es muy baja, pues como se supone que las y los jóvenes no se enferman (o se enferman menos) la atención se concentra abrumadoramente en niños y ancianos. El problema, en realidad, es que las causas de morbilidad y mortalidad en las nuevas generaciones están asociadas a las denominadas “causas externas” (factores sociales y no estrictamente biológicos) destacándose los homicidios, los accidentes de tránsito y los suicidios, entre las más relevantes.

Por último, otro tanto ocurre con el acceso a servicios recreativos, culturales y deportivos, esfera en la cual la estratificación social vuelve a jugar un rol determinante, permitiendo que las y los jóvenes de clase media y alta accedan a una amplia gama de ofertas (generalmente privadas y de buena calidad) dejando al margen a las y los jóvenes pertenecientes a hogares en situación de pobreza, que solo acceden a ofertas limitadas y de escasa calidad de servicios públicos segmentados que cuentan con una escasa dotación de recursos, lo que hace muy difícil su sostenibilidad en el tiempo. El uso creativo y entretenido del tiempo libre de los “ricos”, contrasta con el “aburrimiento” de los “pobres”.

Participación Juvenil y Construcción de Ciudadanía

Las y los jóvenes latinoamericanos vienen estableciendo un vínculo creciente con los medios masivos de comunicación más tradicionales (radio y televisión) y –sobre todo- con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (internet, teléfonos celulares, televisión por cable, etc.). Los consumos culturales han tenido
una notoria expansión, aunque la misma se está dando en medio de una gran segmentación: las y los jóvenes de clase media y alta acceden a internet en computadores propios, en tanto las y los jóvenes de clase baja lo hacen en espacios informatizados públicos (colegios, cybercafés, etc.).

La música se está transformando –crecientemente- en una herramienta comunicacional y de generación de identidad de gran incidencia en las nuevas generaciones, en el marco de un proceso de diversificación de géneros (rock, cumbia, baladas, rancheras, murgas, etc.). En muchos casos, diversos grupos juveniles expresan mensajes a través de este tipo de expresiones estéticas, y otro tanto hacen grupos ligados al hip-hop y/o la capoeira, estructurando procesos comunicacionales “entre pares” de gran impacto, en comparación con otros “emisores” de mensajes dirigidos a la juventud (como la educación o la familia).

En la misma línea, se vienen reformulando las formas de participación de las nuevas generaciones. A diferencia de las modalidades más rígidas y estructuradas del pasado, ahora las y los jóvenes prefieren vincularse a experiencias más horizontales y desarregladas de participación, en torno a iniciativas más puntuales, con resultados de corto plazo más visibles y concretos. Las prácticas ligadas al voluntariado logran más convocatoria que los grupos estudiantiles o las juventudes de los partidos políticos, al tiempo que las agrupaciones deportivas o religiosas siguen convocando a grandes contingentes de jóvenes, independientemente del país o del contexto local que consideremos.

Sin embargo, sería un error suponer que dichas tendencias evidencian un desinterés por los procesos sociales y políticos. En realidad, algunas experiencias ligadas a la asignación participativa de recursos (presupuesto participativo) y/o de control social de políticas públicas (auditorías ciudadanas) están convocando crecientemente a jóvenes de muy diversas categorías (estudiantes y trabajadores, varones y mujeres, etc.), mientras que –en paralelo- algunas experiencias ligadas a la generación de espacios específicos para la participación juvenil (casas de la juventud, clubes juveniles, etc.) están atravesando situaciones críticas en materia de convocatoria y sostenibilidad de procesos promocionales.

En todo este marco vinculado con la participación juvenil, las recientes movilizaciones de los estudiantes secundarios chilenos podrían parecer –y de hecho lo son- una gran excepción a la regla, en la medida en que se trata de movilizaciones altamente vinculadas a la dinámica educativa en particular y a la dinámica política más en general. Sin duda, se trata de una experiencia que va a dar que hablar durante un buen tiempo a los especialistas, pero en todo caso, lo que parece evidente es que estas movilizaciones se producen en el único país que ha logrado –prácticamente- universalizar la matrícula de la enseñanza media, gracias a una inversión de recursos en educación notoriamente superior a la del resto de los países de la región. Podría decirse –por tanto- que se trata de un resultado de las propias políticas educativas, aunque pueda parecer paradójico.

Jóvenes en el Siglo XXI: Tensiones y Paradojas

Por todo lo dicho hasta el momento, podría afirmarse que –tal como lo plantean los últimos informes de la CEPAL y la OIJ las y los jóvenes latinoamericanos están viviendo actualmente –con mayor dramatismo que otros sectores poblacionales- una serie de tensiones y paradojas que están marcando su presente y sobre todo su futuro.

• Una primera tensión o paradoja se da en el hecho de que las y los jóvenes tienen actualmente más acceso a educación y al mismo tiempo menos acceso a empleo.

• Una segunda tensión se produce por el hecho de que las y los jóvenes tienen actualmente más acceso a información y menos acceso a poder.

• En tercer lugar, las generaciones jóvenes tienen hoy más expectativas de autonomía, pero al mismo tiempo tienen menos opciones para materializarlas efectivamente.

• En cuarto lugar, es evidente que las y los jóvenes están mejor provistos de salud, pero al mismo tiempo están menos reconocidos en su morbimortalidad específica.

• Una quinta paradoja se da en el hecho de que las y los jóvenes son más dúctiles y móviles, pero están más afectados por trayectorias migratorias más inciertas.

• Una sexta paradoja se puede visualizar al comprobar que las y los jóvenes son ahora más cohesionados hacia adentro, pero tienen mayor impermeabilidad hacia fuera.

• En séptimo lugar, las y los jóvenes aparecen como más aptos para el cambio productivo, pero están al mismo tiempo más excluidos del mismo.

• Una octava tensión se puede visualizar claramente cuando se observa que las y los jóvenes son –al mismo tiempo- receptores de políticas y protagonistas del cambio.

• Una novena paradoja se da cuando se compara la expansión del consumo simbólico junto con las restricciones crecientes en el consumo material.

• Por último, una décima tensión o paradoja permite contrastar autodeterminación y protagonismo por una parte, y precariedad y desmovilización por la otra.

Todas estas tensiones provocan malestares y conflictos sumamente relevantes, todo lo cual es vivido por los diferentes segmentos juveniles (varones y mujeres, urbanos y rurales, pobres y ricos, blancos y negros, etc.) de maneras muy diversas pero en todos los casos atravesadas por circunstancias preocupantes y sumamente complejas.

Definitivamente, no es fácil ser joven en este comienzo de siglo y milenio en América Latina, y si bien esto ha sido así casi siempre, las complejidades del presente tornan a estas situaciones más preocupantes que en cualquier etapa anterior.