martes, 29 de enero de 2008

PELIGRA LA VIDA DE PATRICIA TRONCOSO, PRESA POLÍTICA MAPUCHE



Desde el BOLETÍN INFORMATIVO de CORREPI Número 464 - 27 de enero de 2008.En la imagen, Patricia Troncoso Robles. Archivo Azkintuwe

Patricia Troncoso, militante comunera mapuche, fue encarcelada junto a dos compañeros más en agosto de 2004 por el delito de terrorismo. Por el caso, conocido como Poluco Pidenco, se enjuició a Patricia y otros diez activistas mapuches por el incendio de territorios de propiedad de la forestal Mininco, tierras, como tantas otras, de las cuales los mapuches fueron despojados por empresas multinacionales como Mininco y Barrick Gold.

El juicio fue llevado adelante por el ministerio público, el gobierno y la empresa, en aplicación de las leyes antiterroristas que en Chile perduran desde el gobierno pinochetista para beneplácito del departamento de estado yanqui. Patricia Troncoso, Juan Millacheo y Jaime Millacheo fueron condenados a 10 años y un día de prisión, y a pagar una indemnización superior a los 400 mil pesos chilenos.

Patricia comenzó una huelga de hambre en octubre de 2007 en reclamo de la salida dominical, entre otros "beneficios" que corresponden a quienes han cumplido la mitad de su pena, y, por supuesto, como medida de denuncia de la persecución que sufre su pueblo y del exterminio silencioso que lleva adelante el gobierno chileno sobre la comunidad mapuche. El destierro genera, entre tantas otras cosas, que en el verano los mapuches estén sometidos a la sed y la deshidratación, ya que los ríos o lagos que siempre utilizaron como fuente para conseguir agua, ahora son propiedad de alguna empresa y acceder a ellos es terrorismo. La forma en que los pueblos originarios chilenos son perseguidos y exterminados no difiere de la que se utiliza en nuestro país, el destierro, la exclusión, el hambre, la falta de agua, de medios de salud...y la represión del estado o la seguridad contratada por las empresas cuando se organizan y alzan para resistir.

Patricia Troncoso lleva ya 109 días de huelga de hambre y su salud está terriblemente debilitada. Hace tres días, personal de gendarmería que la custodia ejecutó la orden de reducirla, atando sus cuatro miembros, para que le colocaran por la fuerza un catéter que le suministra suero para hidratarla y tratar de recuperarla del desequilibrio electrolítico que presenta. Esa hidratación forzada, además, es inadecuada para su delicadísimo estado, pues debería ser administrada en una unidad de cuidados intensivos con permanente monitoreo del corazón y todas sus funciones vitales.

Su médica, Berna Castro, dijo al cumplirse los 105 días de huelga, cuando se realizó el forzado procedimiento, que "con una inmunodeficiencia absolutamente grave, con falla renal y daño cardiovascular importante, que se realice el procedimiento de alimentación parenteral, en condiciones absolutamente negligentes, busca la muerte de Patricia o el daño neurológico de ella". Cada día que pasa la muerte se hace más cercana, inminente, en las palabras de su médica.

El gobierno de Michelle Bachellet, la mujer presidenta, la socialista, la hija de víctimas de la dictadura, está asesinando lentamente a Patricia Troncoso, de la misma forma en que está actuando para eliminar a los mapuches de las tierras que planean seguir vendiendo, negocio cuyo único obstáculo es la lucha de los pueblos que las habitan desde hace cientos de años.