martes, 15 de junio de 2010

EL OTRO MUNDIAL - Sudáfrica: Derecho a una vivienda o a un estadio de Futbol?

En septiembre, dirigentes y simpatizantes de Abahlali base Mjondolo, movimiento de base comunitaria para la defensa de los derechos económicos y sociales, huyeron de sus hogares en el asentamiento informal de Kennedy Road, cerca de Durban, tras un ataque de hombres armados. Sus viviendas fueron destruidas y los amenazaron con sufrir más violencia.

Los agresores identificaron a sus victimas por su nombre y con calificativos étnicos, como amaMpondo (hablantes de la lengua xhosa). Posteriormente, 13 simpatizantes de Abahlali, todos ellos hablantes de xhosa, fueron detenidos y acusados en relación con la muerte de dos hombres el 27 de septiembre, la noche del atentado. En cambio, nadie fue acusado de los ataques contra simpatizantes de Abahlali. Al final del año se habían retirado los cargos contra uno de los 13 simpatizantes de Abahlali detenidos mientras que 12 continuaban acusados, de los cuales 7 habían quedado en libertad bajo fianza.

En octubre, el Tribunal Constitucional resolvió que el articulo 16 de la Ley 6/2007 de Eliminación y Prevención del Resurgimiento de Barrios Marginales de KwaZulu-Natal no se ajustaba a la Constitución y lo dejo sin efecto. Abahlali había iniciado la causa ante los tribunales contra dicha disposición legal en 2008. La resolución de octubre afecto a miles de personas que vivían en alojamientos informales y sin seguridad de tenencia sobre la tierra.
A pesar del impacto que tuvo el satisfactorio resultado de su litigio, la labor comunitaria de Abahlali continúo sufriendo graves interrupciones debido a los violentos acontecimientos de septiembre.

Abahlali baseMjondolo – El Movimiento Sudafricano de Moradores de Chozas

Abahlali baseMjondolo comenzó en la gran ciudad portuaria de Durban a principios de 2005, con un bloqueo carretero organizado por las personas que viven en el asentamiento de Kennedy Road en protesta por la venta a un industrial local de un terreno cercano que desde hacía mucho había sido prometido por un representante del gobierno local a los moradores de chozas para vivienda. En octubre de ese mismo año, se decidió conformar el movimiento de habitantes de asentamientos preparios Abahlali baseMjondolo (AbM) y buscar una política de los pobres, para los pobres y por los pobres.

El movimiento no fue fundado por una ONG ni por una organización política y no cuenta con financiamiento externo. Es un proyecto político autónomo, que tomó el lenguaje tradicional de la dignidad de los individuos, recreándolo en una forma cosmopolita apropiada para la vida urbana. Desde el principio, el movimiento revelaba un sentimiento de calidez y de preocupación por el otro, propio de una congregación; una cultura política lenta, profundamente democrática y deliberada;y una diversidad impresionante de etnias, razas y nacionalidades.
El movimiento creció con rapidez y ahora incluye a decenas de miles de personas de más de 30 asentamientos.

El lema clave de lo que se llegaría a conocer como la “motivación política profunda” del movimiento fue “habla con nosotros, no por nosotros”.
En palabras del presidente del movimiento, S’bu Zikode;

“Ha llegado la hora de que las personas pobres alrededor del mundo se definan a ellas mismas, antes de que alguien más las defina, antes de que alguien más piense por ellas y actúe por ellas. No permitas que otros te definan. Estoy haciendo un llamado a los intelectuales y a las ONG para que nos den la oportunidad de tener una base para apoyar nuestra propia creatividad, para apoyar nuestras propias políticas. Nuestra política no se origina en las instituciones de enseñanza superior. Tiene su origen en nuestras propias vidas y en nuestras propias experiencias. Le estamos pidiendo a los intelectuales y a las ONG que trabajen con nosotros para crear un espacio donde se puede pensar y debatir en conjunto. No queremos que piensen por nosotros y hablen en nuestro nombre. No estamos preparados para escuchar a nadie hablar sobre el tema del orden. Ni al gobierno, ni a las ONG, ni a nadie. Estamos preparados para hablar con quien sea”.

Abahlali actualmente está resistiendo una iniciativa de ley del gobierno que incluiría una sentencia de cinco años de prisión por intentar detener un desalojo. "Las personas pobres están al borde de la catástrofe y de ser declaradas criminales," asegura Zikode. "Las personas pobres del mundo se deben defender con mucha fuerza contra los desalojos y contra esta idea de que no tenemos derecho a la ciudad."

Fuentes:
http://thereport.amnesty.org/
http://www.abahlali.org/